Consejos prácticos para reparar y fijar el tambor de su lavadora

Un tambor que vibra de forma anormal, que roza contra el tambor o que se niega a girar libremente plantea un problema concreto: la ropa sale mal lavada, la máquina se desgasta prematuramente y el ruido se vuelve difícil de soportar. Desde el 31 de julio de 2026, la directiva europea sobre el derecho a la reparación cambia las cosas para los propietarios de lavadoras que enfrentan este tipo de avería. Antes de reemplazar el aparato, varias verificaciones permiten poner el tambor en estado.

Derecho a la reparación y tambor de lavadora: lo que cambia la directiva europea 2024/1799

Los artículos competidores detallan los gestos de bricolaje, pero pasan por alto un cambio regulatorio importante. Desde el 31 de julio de 2026, la directiva europea 2024/1799 sobre el derecho a la reparación se aplica a las lavadoras. El fabricante ahora tiene la obligación de ofrecer una reparación si el aparato es técnicamente reparable, incluso después de que haya finalizado la garantía legal.

Para una avería de tambor (rodamientos fuera de servicio, cruz de tambor agrietada, eje descentrado), esto significa que puede exigir al fabricante una intervención en un plazo y a un costo razonables. La directiva cubre explícitamente las lavadoras en su anexo II, junto a los refrigeradores, lavavajillas y smartphones.

Otro punto a tener en cuenta: una intervención previa por un particular o un reparador independiente ya no puede justificar un rechazo de reparación por parte del fabricante. Si ya ha intentado diagnosticar o apretar el tambor usted mismo, eso no le cierra la puerta. Saber cómo arreglar el tambor de la lavadora sigue siendo útil, ya sea que intervenga solo o que haga valer este nuevo derecho ante el fabricante.

Mujer realizando la reparación de un rodamiento de tambor de lavadora en casa

Identificar la avería del tambor: ruido, juego o bloqueo

No todas las averías de tambor son iguales, y el diagnóstico condiciona lo que sigue. Tres síntomas principales orientan la intervención.

Tambor que hace ruido durante el centrifugado

Un retumbo sordo o un golpe metálico durante el centrifugado generalmente señala rodamientos desgastados o una cruz de tambor agrietada. Para verificar, abra el cristal y haga girar el tambor a mano. Un juego excesivo (el tambor se mueve de arriba a abajo varios centímetros) confirma el desgaste de los rodamientos.

La cruz, esta pieza en forma de estrella fijada en el fondo del tambor, también puede agrietarse debido a la corrosión. En algunos modelos, la cruz es de aluminio y se corroe más rápido al contacto con detergentes líquidos concentrados.

Tambor bloqueado o que no gira

Un tambor totalmente inmóvil puede tener varias causas. Antes de sospechar del motor, verifique estos elementos:

  • La correa de transmisión: si está rota o descentrada, el motor gira en vacío. Una inspección visual a través del panel trasero es suficiente para el diagnóstico.
  • Un objeto atascado entre el tambor y la cuba: monedas, ballenas de sujetador o botones que pasan por los agujeros del tambor y bloquean la rotación.
  • Los carbones del motor: en las máquinas equipadas con un motor de carbones, su desgaste progresivo impide la transmisión de corriente. Los carbones demasiado cortos (unos pocos milímetros) deben ser reemplazados en pareja.

Tambor descentrado que roza contra la cuba

Un roce regular, a veces acompañado de marcas grises en la ropa, indica que el tambor ya no está centrado. Los amortiguadores y los resortes de suspensión mantienen la cuba en posición. Cuando un amortiguador falla, la cuba se inclina hacia un lado y el tambor entra en contacto con las paredes.

Para probar los amortiguadores, presione firmemente hacia abajo el tambor y luego suéltelo. Si rebota varias veces antes de estabilizarse, los amortiguadores ya no cumplen su función de absorción.

Reparar el tambor uno mismo: intervenciones realistas

No todas las reparaciones están al alcance de un aficionado al bricolaje. Los comentarios de campo varían en este punto, ya que la dificultad varía mucho según el modelo (carga frontal o superior) y la marca.

Reemplazo de la correa de transmisión

Es la intervención más accesible. Retire el panel trasero de la máquina con un destornillador de estrella. La correa desgastada se desprende de la polea del tambor y de la del motor. Coloque la nueva correa primero en la polea del motor y luego hágala subir gradualmente sobre la gran polea girando el tambor a mano.

Extracción de un objeto atascado entre el tambor y la cuba

En las máquinas de carga frontal, retire la resistencia de calefacción (generalmente situada debajo de la cuba, accesible desde atrás) para crear un paso. Incline la máquina y recupere el objeto con unas pinzas largas. En los modelos de carga superior, la trampilla del tambor a veces da acceso a la zona entre la cuba y el tambor, pero la manipulación sigue siendo delicada.

Cambio de los rodamientos: una operación pesada

Reemplazar los rodamientos requiere desmontar casi por completo la máquina: paneles, panel de control, contrapesos, resortes, mangueras, resistencia, y luego separar las dos medias cubas. En las cubas selladas (no desmontables), la operación se vuelve aún más compleja porque hay que cortar la cuba. El costo en tiempo y en piezas de repuesto a veces supera el valor residual del aparato.

Tambor de lavadora desmontado sobre un banco de trabajo con herramientas de reparación

Aletas de tambor rotas: reemplazo y fijación

Las aletas (o lifters) son esas piezas de plástico fijadas en el interior del tambor que agitan la ropa durante el lavado. Cuando una aleta se agrieta o se desprende, la ropa se acumula de un lado y el centrifugado provoca vibraciones.

El reemplazo es simple en la mayoría de los modelos. La aleta está sujeta por un clip o un tornillo accesible desde el interior del tambor. Al abrir la trampilla o la puerta, puede retirar la aleta defectuosa y colocar la nueva. Verifique la referencia exacta de su aparato antes de pedir la pieza, ya que las dimensiones y los sistemas de fijación varían de una marca a otra.

Si varias aletas están dañadas simultáneamente, esto puede indicar una sobrecarga regular de la máquina o un desgaste general del tambor que merece un examen más profundo.

Cuando la reparación del tambor ya no es suficiente

Una cruz agrietada en un modelo con cuba sellada, rodamientos gripados en una máquina de más de diez años, un eje de tambor corroído: algunas averías hacen que la reparación sea económicamente discutible. La directiva europea obliga al fabricante a proporcionar un presupuesto, lo que permite comparar objetivamente el costo de la reparación con el de un reemplazo.

Tenga en cuenta que la disponibilidad de piezas de repuesto está regulada por la normativa sobre ecodiseño. Los fabricantes deben mantener un stock de piezas importantes durante varios años después de que finalice la comercialización del modelo. Verifique esta disponibilidad antes de embarcarse en un desmontaje completo.

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